Según un artículo publicado en Expansion.com en los últimos años el aprendizaje virtual ha ganado terreno en el ámbito empresarial y académico, lo cual se manifiesta en el incremento de la demanda de formación virtual. Mientras los programas presenciales disminuyen su matrícula por problemas demográficos, se manifiesta una tendencia firme hacia la educación virtual. Adultos y jóvenes que deben decidir su formación académica se inclinan a realizar sus estudios en forma 100% virtual o semipresencial.
¿A qué se debe esta tendencia? Básicamente a la flexibilidad de espacio y tiempo y al avance logrado por las TICs (Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones). Los adultos deben enfrentar una necesidad creciente de formación contínua y compaginar esa necesidad con sus ocupaciones diarias. Los jóvenes, en cambio, prefieren la educación virtual por una afinidad y familiaridad con la tecnología y porque les parecen menos aburridas que las clases presenciales.
Se estima que en el futuro la mayoría de los programas serán online. Frente a este escenario, las instituciones educativas deberán adaptar sus programas de estudio y su oferta académica a los nuevos desafíos que impone la sociedad del conocimiento.